Nos
dirigimos
hacia la
vecina
población
de Aielo
de
Malferit,
donde
tenemos
la
presencia
de
productos
autóctonos
en forma
de
cestos y
muebles
elaborados
con
mimbre y
de
licores
artesanales.
La
elaboración
de
productos
con
mimbre
en Aielo
se
remonta
hasta
principios
de siglo
pasado.
Por
aquella
época se
hacían
fundas
para las
garrafas
de
vidrio
(la
producción
principal
de estas
fundas
eran
para la
fábrica
de
licores
artesanales
de Aielo),
primero
se
elaboraban
con
cañas de
río y
después
con
mimbre.
Posteriormente
se
abandonó
la
producción
de
garrafas
para
centrarse
en otros
artículos,
fundamentalmente
cestos,
pero
también
paneras,
roperos,
hueveras,
baúles,
sillones,
butacas...
El
proceso
de
producción
de estos
productos
comenzaba
con la
obtención
de la
materia
prima,
el
mimbre,
el cual
se
trabaja
de tres
calidades
y
procedencias
distintas.
Por
un lado
el
mimbre
llamado
“Xurro”,
obtenido
en el
río y en
los
barrancos
de la
zona,
aunque
su
calidad
era baja
y
dificultoso
a la
hora de
trabajar.
Después
tenemos
el
mimbre
de
procedencia
americana,
muy
utilizado
actualmente
y por
último
también
se
utilizaba
un
mimbre
de alta
calidad
que era
adquirido
en
Guadalajara,
cuenca y
Teruel
(zona de
los
montes
universales).
Posteriormente
el
mimbre
se podía
utilizar,
“en pell”,
de forma
natural,
“en
blanc”,
se pone
a remojo
y se
pela por
la
primavera,
el color
resultante
es claro
y
blanco.
Por
último
también
“en buf”,
el
mimbre
se
hierve
para que
el color
sea más
enrojecido,
además
de
evitar
la
proliferación
de
polillas,
con lo
cual es
un
mimbre
más
resistente
que los
anteriores.
Cuando
ya
tenemos
la
materia
prima,
se
comienza
a hacer
la base
de la
estructura
(remolí),
después
se
añaden
los
pilares
(sostienen
la
estructura
desde la
base
hasta el
“girat”
o borde
de la
misma),
por
último y
según el
molde se
hacía la
pieza
cruzando
las
mallas
en forma
de
trenzas.
Las
herramientas
utilizadas
eran el
partidor
( partía
el
mimbre
en
varias
partes y
medidas
diferentes),
tijeras,
punzón,
alicates,
martillo
y
tachuelas.
El
tiempo
utilizado
en
elaborar
una
pieza,
variaba
en
función
del
tamaño y
la
forma,
pero
para
tener
una
referencia
podemos
decir
que una
cesta de
tamaño
normal,
tardaba
en
realizarse
unos 20
minutos
y eran
necesarias
4 cañas.
En
Aielo,
alrededor
de 200
personas
vivían
directamente
del
mimbre y
sus
elaboraciones,
siendo
los años
90 la
época de
esplendor,
posteriormente
y debido
a la
importación
de
productos
elaborados
en otros
países y
a la
importante
fiscalidad
han
hecho
que la
actividad
decrezca,
en Aielo,
pero aún
así
todavía
quedan
artesanos
que
mantienen
esta
tradición.
Actualmente
se
pueden
comprar
estos
productos
a José
Aparici
(96 236
03 33) y
Artesanos
Reunidos
(96 290
40 79).
También
son muy
conocidos
los
licores
artesanales
elaborados
en Aielo
de
Malferit.
En el
año 1880
se fundó
la
fábrica
de
licores
artesanales
en unas
antiguas
dependencias
anexas
al
palacio
del
marqués
de
Malferit.
Los
primeros
fundadores
crearon
unos
productos
de
excelente
calidad
que los
condujo
a ganar
20
medallas
de oro y
10
diplomas
de honor
en
numerosos
concursos
nacionales
e
internacionales.
La fama
obtenida
en la
elaboración
de
licores
y
jarabes,
les
valió el
título
de
proveedores
oficiales
de la
casa
real.
Posteriormente
la casa
pasó a
manos de
la
familia
Mompó
hasta
1971,
cuando
fue
adquirida
por Juan
Micó,
actual
propietario,
que
conserva
y
utiliza
las
mismas
fórmulas
de
producción
que sus
antecesores.
El
resultado:
licores,
jarabes
y
anisados
con un
sabor
tradicional
y
exquisito.
El
proceso
productivo
es
sencillo,
se
recogen
hierbas
de la
sierra
de
Mariola
y se
maceran
con
diferentes
tipos de
licores.
Después
de un
tiempo
de
maceración
(en
función
del
licor a
obtener)
se
filtra y
embotella
para la
venta al
público.
Entre
los
licores
elaborados
en Aielo
destacan
el
herbero,
cazalla,
anís
d’Aielo,
“Lágrimas
de
contribuyente”,
“leche
de la
vieja”,
“placer
de
damas”,
“licor
cualquier
cosa”...
Mención
especial
tiene el
licor
“Nuez de
cola-coca”,
elaborado
en la
fábrica
desde
hace
muchos
años y
del cual
los
propietarios
aseguran
procede
el
actual
refresco
de la
Coca-cola.
En el
año 1949
la
compañía
americana
adquirió
la
patente
de su
licor a
la
fábrica
de Aielo.
Fábrica
licores
artesanales:
96 236
00 07.