Dejamos
atrás el
pueblo
del
mimbre
para
llegar a
l’Olleria:
el
pueblo
del
vidrio.
En
l’Olleria
la
fabricación
del
vidrio
soplado
forma
parte de
su vida
cotidiana,
más de
la mitad
de la
población
vive de
forma
directa
o
indirecta
de la
producción
del
vidrio.
La
primera
noticia
documentada
de la
fabricación
de
vidrio
en la
población
es de
1548,
cuando
se habla
del
maestro
del
vidrio
Juan
Gassó y
dos años
más
tarde
del
maestro
Antonio
Castelló.
En el
proceso
de
fabricación
se
empieza
pasando
la
composición
química
(en la
actualidad
se
utiliza
como
materia
prima el
vidrio
reciclado),
a la
cámara
de
fundición
del
horno a
una
temperatura
de
1300-1350
grados.
Estos
hornos
son
construidos
de
piedra
refractaria
(antiguamente
eran
hornos
de
leña),
la
fuente
energética
es el
fuel que
ha
sustituido
a la
leña de
romero y
al
carbón
ahora en
desuso.
Cuando
el
vidrio
ha
tomado
la
temperatura
necesaria,
con la
caña de
hierro
se saca
del
horno y
se pasa
al
cuarto
de
trabajo
que está
a una
temperatura
de
1050-1100
grados
para ir
helando
poco a
poco y
dándole
forma.
Una
vez que
el
vidrio
tenga la
temperatura
ideal,
se puede
trabajar
de tres
formas:
Vidrio
soplado,
con caña
de
hierro,
Vidrio
prensado,
con
planchas
de
hierro y
Vidrio
centrifugado,
dentro
de un
molde
que
posteriormente
se
somete a
un
proceso
de
centrifugación.
Después
de
haberle
dado
forma a
las
piezas,
éstas
pasan a
“l’arca
del
temple”,
túnel
por el
que
pasan
las
piezas,
para
perder
temperatura
de forma
progresiva
y evitar
así que
las
piezas
se
rompan
debido a
los
cambios
bruscos
de
temperatura.
Cuando
las
piezas
salen de
este
túnel
termina
el
proceso
de
producción.
Actualmente
artesanía
y
tecnología
se
combinan
para
ofrecer
un
producto
de
calidad
y al
alcance
de todo
el
mundo.
Estas
piezas
se
pueden
adquirir
en las
fábricas
productoras
"La
mediterránea"
(96 220
80 16) y
en
algunas
tiendas
que se
encuentran
en
l’Olleria.
Las
visitas
a las
empresas
han de
ser
concertadas.