Por
último
finalizaremos
nuestro
itinerario,
en Pinet,
uno de
los
pueblos
más
pequeños
de la
Vall
d’Albaida,
con
apenas
dos
cientos
habitantes,
donde
está a
punto de
desaparecer
una
tradición
muy
importante:
La
elaboración
de
artículos
con
palmitos.
Desde
muy
antiguo
el
palmito
ha sido
utilizado
para
realizar
diferentes
utensilios
de
indispensable
uso en
la
agricultura,
la
arriería
y otras
actividades.
Esta
manufactura
desde el
s. XVIII,
corría a
cargo de
las
familias
de
agricultores
que
trabajaban
la palma
en sus
domicilios.
Después
de
recoger
los
brotes
del
palmito
y
dejarlos
secar al
sol, se
dedicaban
a
reducir
a
briznas
o hebras
la
palma,
que más
tarde
las
mujeres
se
ocuparán
de
trenzar.
El
resultado
final:
sárias,
capazos,
cestas,
estoras,
escobas,
cepillos...
Hoy,
algunos
vecinos
siguen
haciendo
estos
artículos
por
encargo,
podéis
contactar
con el
ayuntamiento
o
simplemente
preguntar
a algún
vecino
del
pueblo
por los
autores.