La necesidad de cuantificar el tiempo ha sido una
constante histórica. Se conservan restos arqueológicos
de más de 20.000 años con señales evidentes de recuentos
temporales. Posteriormente esta necesidad se ha
concretado en la invención de diferentes ingenios entre
los que tiene un papel destacado el reloj en cualquiera
de sus formas y mecanismos, pero especialmente en forma
de reloj solar que es la que durante miles de años ha
sido la más fiable y usada.
En la antigüedad se
diseñaron y construyeron varios modelos de relojes
solares atendiendo a las necesidades de medida y a los
variados tipos de sistemas horarios. Así, hasta el siglo
XIV, se utilizaban unas horas de diferente duración en
invierno y en verano "temporarias". El uso de las horas
de igual duración la introdujeron los árabes en Europa y
fue posible gracias a la invención del reloj solar de
gnomon oriental, que es el que ha llegado hasta nuestros
días.
Aunque los primeros relojes mecánicos datan del s.
XIV, no fue hasta el s. XVIII cuando consiguieron la
exactitud suficiente para sustituir a los relojes
solares en las torres de las iglesias y en algunos
edificios públicos. Sin embargo los cuadrantes solares
aún perduraran hasta bien entrado el S. XX en las
sociedades más rurales, como la de la "Vall d´Albaida".
Durante más de cinco siglos, los artesanos-constructores
de relojes solares fueron dejando a lo largo y ancho de
nuestras tierras, un bello testimonio de la necesidad
humana de medir el tiempo y al mismo tiempo de su ideal
estético, a través de las formas decorativas y
artísticas, y de sus preocupaciones vitales, a través de
los diversos lemas filosóficos que solían añadir.
"La Vall d´Albaida" es una zona pródiga en relojes de
sol. En el catálogo elaborado en 1998, se reseñaban 120
en diferentes estados de conservación. En la actualidad
algunos han desaparecido, pero también otros han sido
restaurados y se han construido otros nuevos. Entre los
restaurados, citamos el del Ayuntamiento de L´Olleria,
el del campanario de Montaverner y el del Palacio de
Otos. Entre los de nueva construcción, desatacaremos los
de tipo monumental como el del parque de los Astros del
Palomar, el del parque de las Moreras de Benissoda, el
de "l'Avinguda de l´Ortissa" de Benigànim, el del parque
de Salem, el del Polideportivo de Otos y los últimos
realizados para el proyecto turístico-cultural
“Otos el pueblo de los relojes de sol”
. En todos ellos se encuentran presentes las vertientes
antropológica, didáctica y artística que tan bien se
conjugan por medio de estos instrumentos.
A pesar de la evidencia de que los relojes solares
forman parte de nuestra cultura popular y de nuestra
tradición científica y artística, este enorme y singular
recurso ha estado olvidado y abandonado durante muchos
años. El proyecto “Otos, el pueblo de los
Relojes de Sol” y la "Ruta de
los relojes de sol de la Vall de Albaida"
pretenden despertar el interés de las instituciones y
los particulares en la conservación de los relojes
solares al mismo tiempo que crear una red de itinerarios
gnomónicos a través de la "Vall d´Albaida".
Desde la Mancomunitat de Municipis de la Vall de
Albaida queremos agradecer a los inspiradores de esta
ruta comarcal de los relojes de sol, Joan Olivares y
Rafael Amoroso por el trabajo realizado y
fundamentalmente por hacernos descubrir y dirigir
nuestras miradas hacia este maravilloso recurso
turístico y cultural. También queremos agradecer a todos
aquellos y aquellas que han hecho posible este
itinerario turístico.
Hemos dividido la ruta de los relojes de sol en dos
itinerarios que recogen la mayor parte de los relojes
existentes en la comarca, combinando en ambos
itinerarios, relojes históricos, de nueva creación y
aquellos que acaban de ser restaurados. Los dos
itinerarios finalizan en Otos donde tenemos una numerosa
presencia de relojes solares y el CONJUNTO
GNOMÓNICO: “Otos el pueblo de los relojes de Sol”.