La ruta por los pueblos del
Benicadell nos conduce en primer
lugar a Atzeneta d’Albaida que
con aproximadamente 1300
habitantes es uno de los más
grandes por los que atraviesa la
misma.
El
edificio más relevante del casco
antiguo es la Iglesia de S. Juan
Bautista del S. XVIII, decorada
con motivos barrocos y la Ermita
del Cristo del Calvario,
construida en 1833 sobre un
antiguo santuario del año 1709.
Diferentes retablos cerámicos
devocionarios, del S. XVIII, en
su mayoría, están presentes por
el núcleo urbano, así como un
total de seis lavaderos públicos
conectados a “La séquia del port”.
Esta acequia constituye el
sistema tradicional de
suministro de agua a la
población, como curiosidad decir
que las casas que confrontan con
ella, disponen de una serie de
ventanas para utilizar el agua
des del interior, a modo de
lavadero.
La “Nevera de Dalt” y la
“Nevera de Baix” son buenos
ejemplos del llamado “comercio
de la nieve” que en la comarca
de la Vall d’Albaida era muy
importante. Oficios artesanos en
trance de desaparición, como la
Talla de piedra y la confección
de todo tipo de trabajos en
esparto, son algunos de los
atractivos más importantes con
que cuenta el pueblo de Atzeneta
d’Albaida.
Para terminar decir que
siempre podremos disfrutar de
especialidades preparadas en las
cocinas d’Atzaneta como son las
“fabioles”, “fogasses”,
“platanets” y los arroces, base
de la gastronomía de la comarca.