El Benicadell, es la sierra más emblemática para los “Valldalbaidins”,
una referencia y una visita obligatoria cuando se está
en la Vall d’Albaida. Con una altitud de 1104 metros es
la montaña más elevada de la comarca y un punto de
encuentro con un espacio natural muy singular.
El Benicadell ha sido desde siempre hábitat de grupos
humanos que encontraron refugio en sus cuevas y caza
abundante. No sólo nos ofrece unas vistas magnificas y
unos atractivos naturales de primer orden sino que
caminando por ella y por los pueblos que la rodean
podremos encontrar numerosos recursos monumentales como
los pozos de nieve, construcciones para la captación y
canalización de aguas de época romana y árabe,
yacimientos arqueológicos, bancales de piedra seca,
torres vigía, castillos, palacios, casas señoriales,
fuentes, cuevas y una gente acogedora que hace sentirnos
como en casa.
A la sombra de esta gran montaña se encuentran una
serie de pueblos de pequeñas dimensiones pero con
numerosos atractivos de los que hay que disfrutar.
Atzeneta d’Albaida, Carrícola, Otos, Beniatjar, Ràfol
de Salem, Salem y Castelló de Rugat, son los pueblos por
los que transcurre nuestro itinerario, el cual nos
acerca a algunas de las poblaciones arquitectónicamente
mejor conservados de toda la Vall d’Albaida.
El
objeto de la presente ruta es el de dar a conocer el
patrimonio monumental, histórico-artístico y etnográfico
que atesoran las poblaciones que rodean el Benicadell.
Muchos de estos lugares y recursos se quedan fuera de
nuestro itinerario, por razones de distancia, temática y
tiempo. Por esto, os animamos también a que podáis
conocer estos atractivos situados en los términos
municipales de estas poblaciones y para haceros más
fácil su interpretación os recomendamos la lectura de la
"Guía comarcal de la Vall d’Albaida;
Paisajes, Cultura y Medio Ambiente". Paco
Tortosa, editada por la Mancomunidad.